tata35
09-11-2002, 01:05 PM
Vivi una larga epoca (duro poco pero se me hizo eterna)en una granja campestre que constaba de lo imprescindible en tiempos romanticos:una casita con dormitorio y vajilla para dos, un prado y una gran higuera para darle sombra,cierto toque avicola a cargo de los patos del vecino que invadian nuestro nido, y un marido amoroso,o sea,recentisimo.Y no contaba de nada mas.No habia television,aspirador,lavavajillas ni batidora para montar las claras a punto de nieve.Ni lavadora.Nada parecido a un surtido mediano de electrodomesticos ya que,por razones laborales,cambiabamos de domicilio con mayor frecuencia y rapidez que un corresponsal de guerra y habia que ir ligeros de equipaje.Nuestra granja rebosaba amor puro,no estorbado por el apego a posesiones materiales.Eso era lo bueno.Y lo mal,que hacer lavando la ropa como las lavanderas del Belen me dejaba la columna vertebral al bies y cierto malestar interior.Tanto,que empece a suspirar no solo de amor sino por una lavarropa.Y eso me perdio.Atento como estaba el a mis menores deseos,vino una tarde con una sonrisa de oreja a oreja y una caja enorme llena de letreritos de "Fragil".Por el tamaño imagine una cristaleria completa.Pero no.
Era un cubo grande de plastico con tapa y botones,una especia de helicoptero canijo y un rollo de cable.Puse cara de entusiasmo,claro:
-Uy que bonito.Y...¿que es?
-Mujer¿no lo ves?una lavarropa portatil desarmable.
Y me miro con esa miradita especial con que un sabio mira a la amada pelin torpe.Luego metio el helicoptero(que resulto ser una helice para sacudir la ropa)dentro del cubo y me alecciono:
-Es tan simple que ni instrucciones trae-dijo como si eso fuera una ventaja-Metes la ropa,agua y jabon y con este botoncito le pones los minutos que quieres que lave.Enchufas y ya.Ya.En cuanto probe aquel adelanto de la tecnica,el trasto empezo a brincar y a recorre enloquecido el suelo de la cocina,salpicando agua por todas partes.No se que me daba mas miedo,si desenchufar aun a riesgo de perecer electrocutada o seguir su trayectoria saltarina hasta donde diera de si el cable.Opte por lo primero cuando el invento tomaba salvajemente la curva del pasillo.Se inmovilizo y me parecio oir que resoplaba bajito.
No quise desilusionar a mi flamante conyuge,pero supe que la lavadora portatil desarmable y yo no ibamos a ser amigas.Ni a confiar la una de la otra.Nada mas conectarla,la metia en la bañera y huia para no oir sus topetazos contra grifos a zulejos intentando escaparse.Y husmear mi rastro,supongo.Cuando se detenia,la encerraba con llave antes de tender la ropa bajo la higuera.Hasta que llego la epoca de los higos y estos,maduros,me ponian la ropa perdida.Pero entonces nos trasladamos.Y deje plantada a mi lavadora portatil desarmable,diciendo adios a la vida sencilla.Porque,lo reconozco,a mi lo que me va es el electrodomestico sofisticado.Que no se mueva de su sitio. por:A.Centenera.
a pedido de mi entrañable esposa...
Era un cubo grande de plastico con tapa y botones,una especia de helicoptero canijo y un rollo de cable.Puse cara de entusiasmo,claro:
-Uy que bonito.Y...¿que es?
-Mujer¿no lo ves?una lavarropa portatil desarmable.
Y me miro con esa miradita especial con que un sabio mira a la amada pelin torpe.Luego metio el helicoptero(que resulto ser una helice para sacudir la ropa)dentro del cubo y me alecciono:
-Es tan simple que ni instrucciones trae-dijo como si eso fuera una ventaja-Metes la ropa,agua y jabon y con este botoncito le pones los minutos que quieres que lave.Enchufas y ya.Ya.En cuanto probe aquel adelanto de la tecnica,el trasto empezo a brincar y a recorre enloquecido el suelo de la cocina,salpicando agua por todas partes.No se que me daba mas miedo,si desenchufar aun a riesgo de perecer electrocutada o seguir su trayectoria saltarina hasta donde diera de si el cable.Opte por lo primero cuando el invento tomaba salvajemente la curva del pasillo.Se inmovilizo y me parecio oir que resoplaba bajito.
No quise desilusionar a mi flamante conyuge,pero supe que la lavadora portatil desarmable y yo no ibamos a ser amigas.Ni a confiar la una de la otra.Nada mas conectarla,la metia en la bañera y huia para no oir sus topetazos contra grifos a zulejos intentando escaparse.Y husmear mi rastro,supongo.Cuando se detenia,la encerraba con llave antes de tender la ropa bajo la higuera.Hasta que llego la epoca de los higos y estos,maduros,me ponian la ropa perdida.Pero entonces nos trasladamos.Y deje plantada a mi lavadora portatil desarmable,diciendo adios a la vida sencilla.Porque,lo reconozco,a mi lo que me va es el electrodomestico sofisticado.Que no se mueva de su sitio. por:A.Centenera.
a pedido de mi entrañable esposa...